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martes, 16 de abril de 2013

Tití



Tití

Felipe Matías Velasco

Te miro, te comparo,
apenas la mitad de mi puño…¡qué grande eres!
piquillo de oro que se abre en intervalos
para hechizarme.


Como una oleada,
notas que emanan del instrumento
maravilloso de plumas grises y blancas;
vuelas muy alto…¡largas distancias!
besando el viento subes al cielo
cerca de Dios,
¿y yo? acá en la tierra, donde florecen
guerras y envidias.






Donde la brisa consigo trae, ya no perfume
de madreselva.  Tan sólo ayes de gran dolor,
¡oh, pobre humano!
El prisionero de normas,
leyes y protocolos que a diario muere,
pero revive con la plegaria…¡santa ambición!



¿Y tú? ¡Complemento del aire!
¡Libres los dos!
Por eso te miro…te comparo.



¡Qué grande eres!
y que pequeño, yo.

miércoles, 4 de abril de 2012

Flor de Piña



Flor de Piña

La fiesta de la Guelaguetza Oaxaqueña, celebrada anualmente en el cerro del Fortín  reúne a las regiones del estado a través de sus bailes y danzas tradicionales. La región de Tuxtepec ha sido representada primordialmente por el baile “Flor de Piña” que conjuga elementos sonoros y visuales propios para el espectáculo, razón de su éxito contundente.

Una vez anunciada la delegación del alto Papaloapan, el público se emociona cuando una voz agradece a la concurrencia su presencia y enfatiza la llegada de la delegación de Tuxtepec:

Buenos días Oaxaca,
sólo les vengo a decir
que acabamos de llegar,
medio viaje fue subir
y medio viaje  bajar.

La montaña atravesamos
y la friega fue inclemente,
pero ¡que tal!,¡ya llegamos,
Tuxtepec está presente!

El público para este momento ya se encuentra atento y totalmente dispuesto a dejar crecer su emoción, habiéndose enterado que la montaña de Juárez recibió entre sus bosques a las mujeres ansiosas por  lucir el colorido de los huipiles de la región de la Chinantla, tejidos ancestrales de los pueblos Chinantecos y Mazatecos que seguirán cautivando la mirada humana. Una vez que los aplausos aminoran, la presentadora o presentador termina el saludo:

Yo soy Tuxtepec,
y le digo a mis hermanos de las otras regiones,
hoy que juntos laten nuestros corazones,
mostremos al mundo con marcado empeño,
el orgullo nuestro de ser oaxaqueños.


Flor de Piña es un  espectáculo creado por mestizos, dirigido primordialmente a los mestizos mexicanos y al turista extranjero funcionando invariablemente, ya que  va mostrando su majestuosidad radicada en la conjunción de sus elementos, siendo la palabra, a través del saludo - ya descrito-  y la posterior descripción de algunos detalles de los huipiles mediante el  poema Flor de Piña” lo que va conquistando al espectador que recibe el baile ya emocionado.

Tanto “el saludo” como el poema “Flor de Piña” son de la autoría del artesano, poeta, cronista costumbrista de Tuxtepec, Felipe Matías Velasco que logró captar en sus versos la esencia de la región. Los primeros años en que se dio el saludo y el poema, el espectador apreció la fuerza de Felipe Matías y Xóchitl Castro Reyes, el primero dando el saludo y la dama de la declamación, interpretando Flor de Piña. Esta pareja de talentos cuenqueños lograba un efecto en el auditorio que ha sido y será inigualable.

Este año se cumplen los 80 de la fiesta y sin lugar a duda “el saludo” y el poema “Flor de Piña”, logrará su cometido una vez.

El Centro para el Desarrollo de las Inteligencias Múltiples, CDEIM, ha creado dos centros de investigación que llevan los nombres de Felipe y de Xóchitl, el INCISO y el C-RIMA respectivamente. Tanto el Instituto Cultural de Información del Sotavento Oaxaqueño, INCISO: Felipe Matías Velasco, como el Centro de Investigación y Difusión Latinoamericano del Repentismo, C-RIMA: Xóchitl Castro Reyes, se unen a la alegría que inunda al pueblo habitante de las regiones oaxaqueñas, invitando al mundo entero a que disfruten un estado mágico, en donde la palabra es arte y la escucha,  placer.






FLOR DE PIÑA


Ya se escuchan los acordes
de música sin igual
y una feria de colores
el atavío regional
que lucen bellas mujeres
de mi rincón tropical.

Con un porte señorial
hacen su entrada triunfal,
luciendo primores mil
los bordados del huipil.

Y ya se inicia la danza
que causa alegría y asombro.
¡Baila doncella la danza
con una piña en el hombro!

Negras trenzas te coronan
usileña ¡niña mía!
los motivos que te adornan
todo color y alegría
que tus finas manos bordan.

De hermosura angelical
la de Jalapa de Díaz.
La de Valle Nacional
rostro que es sol de mis días,
flor que adorna el tabacal.

De rojo tu hermoso atuendo
¡ay morena de Ojitlán!
y pajarillos y flores
en su traje va luciendo
la muchacha de Ixcatlán.


Soyaltepec…¡primorosa!
mujer de facciones bellas,
cubren tu atuendo de diosa
flores que forman estrellas.

Blanca túnica de seda
que adornan las mariposas,
cabellera que se enreda
en mil listones y rosas,
¡tuxtepecana preciosa!

Baila con garbo morena
baila la danza mi niña.
que las notas ya resuenan
¡baila, baila, Flor de Piña!


Felipe Matías Velasco



viernes, 23 de marzo de 2012

A volar sarapico...


¡Ya viene el tiempo otoñal!
la abuela me lo anunciaba
¡octubre y su vendaval
el tiempo que yo esperaba!
A_volar_sarapico

A prepar los aperos
con infantil devoción
chantajeando al viejo abuelo
con un flamante “tostón”.

Lo primero: mi carrate
con hilo de doble cero,
mis dos varillas de otate
también engrudo casero.

Y a la tienda de la esquina
a “tumbos” y “tarampico”,
a comprar papel de china
y a forrar mi sarapico.

El sueño de tanto tiempo
convertido en realidad,
por las calles y en el campo
mi sarapico volar.

Contra el viento a correr
sin dejar de observarlo,
¡y zácale! ¡qué joder!
que reboto contra un palo.

¡Allá viene la cosecha!
capulines de a montón,
y yo en la ceja derecha
un tremendo chipotón.

Y siguió mi mala suerte
quizá por mi distracción,
que azota una racha fuerte
de un cocuite se trabó.

Arriba niño…¡al rescate!
panal de avispas hallé,
y picado cual metate
de aquél árbol me bajé.

Pero mi juguete amado
fue anestesia a mi dolor,
aunque medio atarantado
reanudé aquella labor.

¡Y ya se eleva zumbando
la melena sacudiendo!
mientras yo abajo creyendo
que a la luna va llegando.

Lo contemplo orgulloso
allá en el cielo infinito,
cual pájaro el más hermoso,
mi sencillo sarapico.

Pero dando una rabiada
el hilo se reventó,
aquella ilusión dorada
por el aire se esfumó.

Y lloré…
y sigue llorando
el niño que adentro llevo
al concluir, comparando,
que ahora yo soy quien vuelo.

A veces voy para arriba
otras tantas de picada,
y cuando Dios lo decida,
también daré “la rabiada”.

Noches de Tuxtepec