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sábado, 31 de agosto de 2013

Si Felipe Matías no hubiera muerto...

Si Felipe Matías no hubiera muerto…



Al pueblo Piragüeño
































Al pueblo cuenqueño, tuxtepecano  y oaxaqueño


Al quien lo leyere



   A un año de la muerte (1° de septiembre de 2012) de quien fuera declarado por el gobierno del Estado de Oaxaca patrimonio cultural viviente en julio del 2012,” Virtuoso amante de la Cuenca del Papaloapan” en el 2009 por nuestra empresa Centro para el Desarrollo de las Inteligencias Múltiples, CDEIM;  y hace unas semanas como “Piragüeño Universal” por  gente de su barrio, barrio de la Piragüa,  y con el deber de contribuir a la comprensión de los ideales que orientaron la vida de Felipe Matías Velasco,  mismos que asumimos como brújula axiológica del proyecto que iniciamos con él, el INCISO, Instituto Cultural de Información del Sotavento llevando su nombre,  manifestamos lo siguiente:



1.    Señalamos enfáticamente a las generaciones presentes y futuras, la valía de un hombre inigualable, como lo fue Felipe Matías Velasco, quien  demostró y enseñó que la Patria está en la cuadra, que amar a México es amar al vecino, al barrio, al pueblo, a la región, al estado, al país y a la humanidad, convirtiéndolo en un ejemplar mexicano y en un hombre universal.





       




          Que las instituciones, familias y personas que posean una o más piezas artesanales fruto de sus  53 años como artesano embajador  del mensaje de respeto por la culturas originarias, poseen un patrimonio cultural invaluable que es deseable lo muestren con orgullo a sus familiares y amistades, porque cada pieza es la síntesis del amor fecundo por el río Papaloapan y el respeto por la segunda piel de la mujer indígena: su huipil.
   




    Que Felipe Matías Velasco, desde que se apropió del lenguaje a temprana edad, lo utilizó para describir y venerar las acciones que enaltecen los valores de la tierra que le dio educación y le proporcionó una cultura, convirtiéndose en un educador nato cuya única riqueza fue su pensar y sentir, la cual regaló y regala usando la palabra como la llave para descubrir las riquezas  de la región sotaventina y, para resguardar los principios morales que dieron altura al hombre que durante 73 años los practicara con valentía, siendo la transmisión de ello parte fundamental de la misión  del INCISO Felipe Matías Velasco.













    Que durante toda su existencia terrena, Felipe Matías Velasco jamás pidió  para él y sí mucho para otros; que se entregó en mente y cuerpo a amar a la región del sotavento y a su Tuxtepec y, que la edad, nunca fue impedimento para su creación fecunda, pues hasta el último instante de vida, fue creativo, innovador y supo llevar la dignidad como la brújula de su proceder. Que su nostálgica virtud lo facultó para una mirada proyectista que asegurara el buen uso de su obra y el cumplimiento de sus intenciones educativas.











  Que su memoria privilegiada, su capacidad para el manejo del lenguaje sencillo, haciéndolo entendible para todo el pueblo y su incansable capacidad de asombro con visión futurista, lo convirtieron en vida, en el puente más sólido para recrear y unir la cultura del Tuxtepec antes y después de la inundación de 1944. El Tuxtepec moderno no puede entenderse sin la mirada de su virtuoso amante.



 

    Felipe Matías Velasco con su proceder cotidiano, resguardó las prácticas de amabilidad y hospitalidad Tuxtepecana, signo identitario desde el cual se debe partir para comprender la multiculturalidad  que se vive en la región de manera acrecentada, siendo además los principios que impulsen la anhelada interculturalidad que nos muestre orgullosos de la cultura que construimos en el diario convivir.





         
Felipe Matías Velasco  con su don narrativo y poético, eternizó la belleza de la flora y fauna, la riqueza del lenguaje y expresiones cuenqueñas, inmortalizó a los personajes típicos del pueblo y sus costumbres y, por la forma en cómo lo hizo, es el único cronista costumbrista que tiene México, dedicado totalmente a la tarea que le encomendara no un gobierno, sino los principios que heredara de sus ancestros, enseñándonos a honrar las raíces que sustentan a los pueblos. Felipe Matías Velasco al sacar a los muertos del panteón del pensamiento, nos señaló de dónde procede nuestra cultura; con sus cotidianas acciones confrontó nuestro humanismo siendo faro; con su vejez  nos mostró que fue un hombre libre, lúcido, amoroso, señalando que la ancianidad es un logro y, con su muerte, nos provoca a sacarle del panteón del pensamiento, porque cada quien hace con sus muertos lo que quiere o puede.





8  

        Felipe Matías Velasco vivió con y para el río, toda su labor y amor tuvo como núcleo al Papaloapan. Su mente y corazón anhelaron verlo nuevamente majestuoso y siempre se refirió a él como el gran padre de la región. Ambos, el río y Felipe fluyeron, dejando vida a su paso. Ese amor por los veneros y el padre río se puede aún escuchar en muchos labios ancianos, el brillo de los recuerdos se pueden aún contemplar en sus miradas llenas de río, porque al día de hoy lo que inspirara a Felipe Matías es lo mismo que palpita en el corazón y mente de miles de viejas y viejos que esperan transmitir su sabiduría.





    Felipe Matías Velasco, en su vejez, cuando las fuerzas físicas menguaron, se acercó a las nuevas tecnologías de información y comunicación, dado que su deseo fue llegar al mayor número de personas a los más bajos costos y, aprovechando la experiencia del CDEIM, crea desde su Instituto Cultural, el INCISO, una serie de programas de radio, de televisión e impresos, señalando entre otras cosas que, la democratización de los medios debe pasar por la inclusión de las voces maduras, de los cuerpos enjutos y ajados y que la palabra, escrita o hablada, es un recurso poderoso de la vejez exitosa. Ninguno de los espacios que el maestro creara cesará sus acciones, no como un culto a su personalidad, sino como la posibilidad de abrir ventanas a quien guste de compartir el  éxito que representa su vejez, su juventud, su infancia, porque la vida es un proyecto.






    Que igual que el poeta, artesano, cronista, filántropo caminara para darse por completo, así el INCISO seguirá caminando por las veredas de la educación no formal mediante sus actuales proyectos: LA CRISÁLIDA, la cápsula del tiempo del Papaloapan;  sus producciones de radio, televisión e impresos;  talleres en escuelas divulgando la  obra del maestro y la organización del Festival Felipe Matías Velasco del barrio educador de la Piragüa, acciones que no son homenajes, sino la extensión de un hombre digno.










 Por todo lo anterior, manifestamos que la construcción de la frase “San Juan Bautista Tuxtepec de Felipe Matías Velasco, Oaxaca, México” que hemos venido usando de hace un año y lo seguiremos haciendo en cada una de nuestras acciones, responde a la intención de señalar que, si Felipe fue de todos, lo sigue siendo, así como el destino que como pueblo construyamos para cada palmo de tierra sotaventina y, siendo que el hombre esparció su semilla en muchos corazones fértiles, durante el siguiente año nos daremos  a la tarea de invitarles a la construcción colectiva del documental de la vida de este hombre ejemplar, Piragüeño  Universal, Virtuoso Amante de la Cuenca del Papaloapan, porque el pueblo todo, es el único con  la autoridad moral y el conocimiento profundo de un hombre del pueblo, tal como sería si no hubiera muerto, tal cual es y lo seguirá siendo.



    Responsable de la publicación: Centro para el Desarrollo de las Inteligencias Múltiples, CDEIM.




    Agradecemos cualquier colaboración y solicitamos sírvanse comunicar al correo: direcciongral.cdeim@hotmail.com   o bien mensaje de texto con su nombre al número 2878814021.

viernes, 7 de junio de 2013

Felipe Matías Velasco, líder nato.

Diálogos con Felipe Matías Velasco
El virtuoso amante de la cuenca del Papaloapan

 ¡Lipe, aquí está tu Barrio…Barrio…!

De acuerdo a la convocatoria abierta para escribirle una carta al maestro Felipe Matías, dada a conocer por las redes sociales y de boca a oído y ahora por este medio, hemos recibido en el INCISO y en La Casa de Lipe varias epístolas dedicadas al cronista, artesano, filántropo, poeta que fue es y será el virtuoso amante de la cuenca del Papaloapan. La siguiente carta la leerá públicamente el padre Manuel Gaytán este sábado 8 de junio a las 20 hrs durante la clausura del tercer festival Felipe Matías, afuera de La Casa de Lipe, Av. Independencia 1693 detrás del mercado Flores Magón. Dicha lectura como preámbulo de la tercera entrega de la “Presea Felipe Matías Velasco” a personajes del Barrio de la Piragüa y de la región. Compartimos el sentimiento de un hombre que vio muchas veces a Felipe Matías caminar por su barrio, hasta que logro convertirse en un elemento etéreo que se percibe con sutileza. Reiteramos también la invitación a esta fiesta de tequio donde le pedimos lleve su silla y lo que guste aportar en bebidas y alimentos, ya  que los  números culturales ya están cubiertos por el INCISO y la Casa de Lipe, pero nada tendría sentido sin la presencia de usted y su apreciable familia.


Buenas noches estimados vecinos del Barrio de la Piragüa, les habla el padre Manuel Gaytán, que muchos años estuvo en la Piragüa, tuve la friolera de 33 años y sigo siendo de la Piragüa, porque en realidad me dio cierta personalidad. Por los ejemplos de muchos de ustedes y sobre todo, el ejemplo y la vida de Felipe Matías Velasco.

Quiero participar con ustedes de este tercer Festival del maestro Felipe Matías Velasco. Cuando llegaron a invitarme para que participara en este tercer festival tenía en mis manos un libro que trataba de relaciones humanas, y estudiaba lo que se necesita para construir comunidad; ciertamente necesario para nosotros los curas, y por qué no para los políticos, maestros y para todos aquellos que quieran liderear algún grupo reunión.

Para construir comunidad hace falta intensión, voluntad, correr riesgos, compartir liderazgo, asumir el compromiso de servirse unos a otros. Pero al llegar donde leía y donde se describen las habilidades para hacer la comunidad y ver las cuatro primeras, pensé, esto se realiza en Felipe Matías, tanto que hasta el tríptico de la invitación dice: “no estamos celebrando el cumpleaños de Felipe, estamos celebrando la alegría del barrio  - es decir comunidad - que lo nutrió y animó durante 73 años”, como lo afirma su hermana Mati; y se repite varias veces en la invitación: “con pretexto  de esta celebración , la gente se reúna y conviva como la gran familia que es el barrio de la comunidad la Piragüa.

La primera habilidad para formar comunidad es tener una meta o visión compartida. Él fue maestro en su vida y sigue siendo todavía porque como maestro tenía esa misión de hacer comunidad; yo creo que aquí muchos maestros deberíamos aprender y no hacer dispersión. La segunda habilidad se llama  raport, es una palabra francesa que significa establecer un clima de confianza, armonía, cooperación para lograr comunicación, esa es la tarea y disposición en Felipe, que lo logra en sus obras. La tercera es el manejo de las diferencias con integridad, esto lo logra en sus escritos y sus poesías. La cuarta habilidad es una comunicación excelente, esto lo logró y lo sigue logrando, existen otras pero con estas bastan
Cuando yo llegué a la Piragua en el mes de septiembre de 1977 en celebraciones socioculturales de la parroquia me lo presentaron y lo invitaban con frecuencia los integrantes y comités de la iglesia. Al observarlo en sus expresiones y en su vida, recordaba unas palabras que los maestros del seminario en estados unidos decían de los estudiantes oaxaqueños. “ sapientia  sub palliolo sórdido”; en castellano quiere decir sabiduría bajo un pañuelo sucio.

 ¿Les digo la verdad? Al ver a Felipe  cuando iba al mandado yo no alcanzaba a comprender la humildad del maestro Felipe Matías. El espíritu y sabiduría de Felipe se revela en el análisis de sus versos y sus artesanías. Versos plasmados con naturalidad, con ritmo natural cuenqueño que reflejan el medio ambiente en que viven; composición llena de armonía, síntesis del estilo natural de la cuenca. Sus versos llevan a vivir os momentos alegres del acontecimiento cotidiano. Sus poesías manifiestan siempre su estado de ánimo; con clores diferentes miraba las cosas y eso lo transmite para vivir…para mí, es la sabiduría “sub palliolo sordido”, sabiduría, expresión de la vida experiencia de lo que vive: vegetación, paisajes, momentos, vive el sentir de las personas, vive la cultura de su pueblo.

En lo personal, yo sentía alegría al escucharlo, porque su voz no era rimbombante, sino con voz suave y pacífica, ¿pacífica por qué?  porque crea paz. Sus evocaciones son expresiones de su alma, de su espíritu, porque los sentimientos son lenguaje del alma; muchas veces las palabras perturban o limitan los sentimientos. Es difícil conocer los sentimientos, pero si llegamos a él, llegamos a la más alta verdad del hombre. Por eso decimos el poeta nace, no se hace.

 Sus obras de artesanía expresan belleza, porque hay sencillez es bella y armónica, que se disfruta: En una palabra el arte de sus versos y artesanías son la expresión de la subjetividad de su persona, porque el valor de una persona depende del valor de su alma y de su espíritu porque el espíritu es infinito, es estable y puede influir en todo, basta un ejemplo: el  tríptico de la invitación dice:

 “No quiero estar ni un momento
con el tiempo  en desacuerdo,
 y por saber que no pierdo
ni una letra de mi historia,
regálame la memoria
y préstame tu recuerdo”.

¡Alabo y bendigo el espíritu y la espiritualidad de Matías!  Yo en realidad prefiero un hombre espiritual, aunque no sea religioso, todo ser de raza humana es espiritual aunque no sea religioso, porque la espiritualidad viene de Dios, porque es espíritu. Lo triste es que muchas y muchos no vivamos a espiritualidad por ser tan materialistas.


Lipe, aquí está tu barrio, tu comunidad; barrio…¡aquí está tu Lipe!, tu líder.





miércoles, 1 de agosto de 2012

Audio saludo y poema Flor de Piña con Felipe Matías

Saludo y Poema Flor de Piña en voz de su autor Felipe Matías Velasco. Grabación en vivo durante el primer lunes de la Gueleguetza 2012, después de más de dos décadas de su ausencia, tiempo durante el cual se ha distorsionado el saludo.















El audio comienza después del seg 48.


jueves, 30 de junio de 2011

Felipe y sus piedras

¿Sabía que?
En la Casa de la Cultura de Tuxtepec existe una sala para la exhibición del trabajo artesanal de Felipe Matías y las piedras del Papaloapan.

lunes, 27 de junio de 2011

ORIGEN FIESTA DE SAN JUAN

Tuxtepec: Orígen de las fiestas de San Juan Bautista

Felipe Matías Velasco

    Platicaba el abuelo cómo se originó la festividad de San Juan el Bautista: En 1898, la viruela cobró muchas vidas. La Finca “El Yucal”, propiedad de la familia Delgado, radicados en la ciudad de México y acá, era administrada por una mujer de aspecto varonil llamada María del Refugio Garay, siempre secundada por Pedro, su capataz, cultivaban el campo del tubérculo llamado “Yuca”. Ya procesado, obtenían harina, misma que tenía mucha demanda en el comercio, además, tenían un trapiche de donde obtenían aguardiente y piloncillos, productos muy reclamados entre los comerciantes. La empresa iba de maravilla, pero llegó la viruela diezmando sin clemencia al personal.

    Ante tantos decesos, los deudos ofrecieron a San Juan, intercediera por ellos y como por un milagro, la peste desapareció. Al llegar la fecha del Patrono, la señora Garay, les recordó la deuda que había con el Bautista y como “pago de manda”, hicieron 9 rosarios al anochecer y el último fue en la enorme playa que los circundaba.


    Cada uno llevó una jicarita con flores y en el centro un cirio, mismo que encendieron, y rezando, los fueron poniendo en el agua como una ofrenda que la corriente fue llevando.

    Decía mi abuelo que fue algo verdaderamente hermoso y que la gente del pueblo que vio todo desde la ribera, los llamaron “las estrellas de luz”. Año con año se repitió esta acción, a la que se sumaban los habitantes de la Villa que esperaban el paso de los cirios para soltar los suyos.

    En 1909 dada la inestabilidad del país que estaba en vísperas de la Revolución, se interrumpió la celebración y se retomó hasta 1912, que fue nombrado Jefe Político el C. Rodolfo Pardo Sánchez, quien invitó a la ciudadanía a rendirle culto al Patrono de quién él era devoto.


    Y fue él, quien externó que no fueran jícaras iluminadas sino embarcaciones decoradas con flores, pendones coloridos y papel picado, cual guirnaldas; cada embarcación con música y las muchachas más guapas del pueblo.

    Y se multiplicó el trabajo al decorador del pueblo Fermín Hazas… Los dueños de las flotillas de chalanes pusieron a disposición del Jefe y la Iglesia, sus naves, así las orillas del río y la playa del Yucal, en la víspera al gran día, se convirtió en un enorme taller.

    Y quedó la nave que abriría el esperado paseo, estaba llena de enormes muñecos de cartón y tela llamados “La mojiganga”, seguía el segundo chalán donde irían “Juan El Bautista” y las autoridades eclesiásticas, y luego, un sinfín de embarcaciones asignadas a la Estandart Fruit Company, Cámara de Comercio, Sociedad Mutualista, Trabajadores de carga blanca y alijadores, La escuela y Banda de Guerra del Profesor Salazar y autoridades.

    Cada año el evento cobró fuerza y fama en el Sotavento, pero en 1926 se volvió a suspender por la famosa “Guerra Cristera” de lo que no estuvimos excentos.

    Fue en 1929 a un año de ser elevada de Villa a Ciudad, siendo Presidente Municipal Enrique Vélez, éste animó al cura de ese tiempo y a la ciudadanía, y así se retomó la hermosa festividad.

    Siempre se contó con el apoyo de los dueños de las flotillas de Chalanes, ellos eran: Diego de la Cruz, Chalo Figueroa, Luis Rodríguez “El Toche”, Rafael García “Cañita”, Simón Maus, Juvencio Parra, y otros más.


   También figuraban los músicos del pueblo: “La Banda Municipal” de Víctor Manuel Loyo, “La Lira Tuxtepecana” de Juan Silva, “El Alma India” de los hermanos Castillo, Los Jaraneros de Martín Pavón y “Los buenos del Barrio de Abajo” de Chicho Castro…

   Y decían los Tuxtepecanos: ¡la mejor celebración a San Juan se dio en el año 1930 y que organizó el matrimonio formado por Isabel Rangel y Rafael Flores!

   Ellos tenían una deuda pendiente con el Patrono, ya que meses atrás, la señora Isabel viajó a Otatitlán, a visitar a sus familiares con motivo del festejo de la Santa Cruz, pero a los pocos minutos de arribar, ¡falleció!; muerte que dictaminó el médico japonés “Kendo”.


    La familia de Tuxtepec fue a su encuentro, depositaron su cuerpo sobre un catre como era la costumbre y la pusieron en una lancha para traerla por agua, la cubrieron con flores y comenzó el retorno. Los dolientes, todos apretujados se sentaron en la popa, la pala y los corredores de la embarcación. Ya casi llegando a Tuxtepec, ¡la difunta se incorporó y la gente fuera de sí, se tiró al agua!

    Ya más controlados y ante la insistente pregunta de ¿qué me pasó? Narraron a Doña Isabel lo que había sucedido. Todo terminó en alegre fiesta y con la promesa de pagarle a San Juan, el hermoso milagro de resucitarla.

    Las celebraciones se siguieron dando siempre con el decidido apoyo de las familias, Pardo Sánchez, Pardo y Ocampo, Prats Pardo y los altruistas Fernández Tamés, así como la inolvidable dama María Dolores Parallá.

    En el año 1944, Tuxtepec desaparece a causa de una gran inundación. Cuando la población se recuperó le dio más importancia al inmediato suceso y se hacían grandes conmemoraciones venerando al “Señor del Desagravio”, pasando a segundo término la celebración de San Juan Bautista, no así la Iglesia que siempre lo ha venido honrando.

   En los primeros años de los 50’s llegó la televisión. El invento absorbió la voluntad, el tiempo, la poca fe y muchas otras cosas, ese cajón mágico nos enajenó hasta el día de hoy… y así llegan a su fin aquellos bellos homenajes al Bautista.

    Por hoy sólo hermosos recuerdos como aquel… cuando ya cercanos los días al 24 de Junio, se sentía un gran gozo entre la gente del pueblo. Doña Tina Martínez y Virginia López visitaban las carnicerías de los tablajeros Manuel y Valentín López, para encargar la grasa de la res, con ella, hacían las tradicionales “memelas de manteca de vaca” o los “Tecollotes dulzones con sabor a anís”, ¡tan solicitados en las vendimias de San Juan!, además, alfajores de maíz, el pinole en cucuruchos de papel de estraza, palanquetas y melcochas en hojas de naranjo, cocadas y dulce de leche que se exhibían en la vitrinita portátil del famoso “Chaparrito” con su tijera de madera…

    ¡Ah… y la olla de popo espumoso y exquisito! ¡Cómo olvidar aquel grupo de mujeres del Castillo que llevaban el atole y las tortillas doraditas de coyol!... Hasta las arcadas de la Parroquia lucían la nobleza de esta palmera que con sus racimos en flor perfumaban el ambiente y la penca servía de adorno llena de festones y cadenas de papel crepé o china.

    Y aquellos alegres muchachos en la torre mexicana tocando incesantemente un tamborcillo rústico, y abajo, otro grupo que tocaban sus armónicas, con melodías tristes o alegres que al pueblo le gustaban. Todos se ataban un paliacate rojo en la frente para evitar que el sudor le callera en los ojos, y a los pies del Santo; el popular “Concho León” con su desvencido violín de cuando fuera alumno de la Escuela Nacional de Música, al igual que él, el famoso “Mocho Díaz”, con su guitarra, dedicando al Santo, aquellas inolvidables mañanitas oaxaqueñas…

    ¡Oh Oaxaca tu cielo de zafir

    Ya despuntan sus luces tornasol

    Y en el campo se mira y a teñir

    Con los besos dorados de tu sol!

    Las alondras comienzan a cantar y las aves… mientras afuera los malvados e inhumanos descabezaban gallos en tropel con sus caballos, hacían carreras de encostalados, palo encebado con un premio nada despreciable.

    Las madrinas de estos eventos entregaban a los ganadores, una colorida banda de seda y ramo de isoras blancas, nuestra flor representativa.

    Luego de la concelebración especial a las 12:00 del día, los fieles se dirigían a la calle de “Los Carriles”, hoy Vicente Guerrero para apostar en las carreras de caballos, ¡muchas chiriperas! Y lo estelar a las 3 de la tarde.

    De inmediato regresaban a la esquina de Guerrero y Libertad, al coso taurino, para ahí, en un fuerte círculo de varazón de sauce, cumplir sus ansias de ser torero.

    A las 7:00 de la tarde, sonaba el sacristán Felipito de Valencia, la vieja campana que invitaba al último acto en honor al Bautista ¡El Santo Rosario! Y terminado esto, en el atrio se iniciaba “El gran Fandango” y en la rotonda del Kiosco, el baile popular.

    Frente al parque, en el domicilio de la modista del pueblo, la gente de la clase alta se daba cita para gastar la zapatilla en el flamante piso de ladrillo rojo por el almagre, donde se llevaba el ritmo de un vals que emanaba de la amplia bocina dorada de la vitrola, de la inolvidable dama Doña Carmen Uribe.

Gracias San Juan Bautista, porque en Tú nombre, pudimos hacer una parte de la historia de nuestro amado Tuxtepec.

¡Viva San Juan el Bautista!



SAN JUAN BAUTISTA



Mi pueblo ya está de fiesta

ya todo se ha puesto a tono

el habitante se apresta

a festejar al patrono.

La iglesia está deslumbrante

con su manita de cal

y la campana incesante

pues la misa va a empezar.

San Juan Bautista te luces

en el altar como un sol

con palmas, arcada y cruces

y olor a flor de coyol.

En el púlpito tallado

cual brocado reluciente

el cura todo ajuareado

le da el sermón a la gente.


Afuera la algarabía

con los puestos ya instalados

Chonita y su lotería

Y el carrusel de tía Cata.


¡Y viene la mojiganga!

que es obra de Minche Hazas

armando la guangaranga

muñecos de enorme trazas.


Por el río iba el paseo

con chalanes adornados

mil banderitas y flores

y muchachas un puñado.


Las notas de la marimba

y las jaranas tocando

el pueblo se divertía

mientras los cuetes tronando.


Por la tarde era el toreo

en Libertad y Guerrero

de cintas era el torneo

y sones pa’l fandanguero.


En la cantina de Chico

había “Carta Blanca” fría

con ella a empinar el pico

la moda de aquellos días.


Y la crueldad con donaire

se montaba en un caballo

y en un acto de barbarie

descabezaban los gallos.



Luego de tanta alegría

luego de tanta emoción

remataban ese día

con cadencias de danzón.


Con zapateo y jaranas

y marimba con afán

el pueblo así se ufana

de celebrar a San Juan.


Felipe Matías Velasco



Coordinación General: Felipe Matías Velasco

Coordinación Editorial: Luis Fernando Paredes Porras

Cuidado de la Edición y Producción: Eréndida Armas Aguirre

Ilustraciones: Cronos

Producción: INCISO: Felipe Matías Velasco

Colección: PRÉSTAME TU RECUERDO

miércoles, 21 de abril de 2010

Minucias

Del disco "Municias" 1988;  con las voces de Xóchilt Castro y Felipe Matías Velasco.






MINUCIAS



Felipe Matías Velasco


¡Tuxtepec yo te amo!

tus costumbres y tu gente

¡tu grandeza la proclamo

de tu pasado y presente!

Porque añoro el tiempo ausente

porque extraño tu pasado

hoy recuerdos solamente

en mi diario he guardado.


Y recuerdo…

las viejitas enlutadas

del solar donde crecí

con su enagua almidonada

olorosa a pachulí.


Y los burros en manada

por toda la calle real

llevando leña rajada

para el fuego del hogar.


De San Antonio llegaban

“Carretilla” y “Pulgarón”

en carretas transportaban

de encino el negro carbón.


Y por la calle los niños

“apilonche” correteando

en completo desaliño

siempre felices jugando.


Y también los aguadores

don Perico y Vence Pérez

refrescando los calores

de mis lejanos ayeres.


Al “Mentiroso”, recuerdo

con su bocina de lata

el heraldo de mi pueblo

trayendo noticia grata.


Allá viene el panadero

pan de dulce, pan de sal

luciendo cual gran sombrero

la canasta con el pan.


Trayendo ricas galletas

de agua o de mantequilla

“regañadas” doraditas

“tarazón” o “quesadilla”.



Rosquitas de carbonato

los puritos calientitos

cuando todo fue barato

y valían los centavitos.


Las mesas de empanadas

costumbre tradicional

con garnachas y tostadas

de ricura sin igual.


Doña Amancia en la Piragua

y Chencho en el Paso Real

Tía Pipa de larga enagua

allá en el parque Central.


Otro más y muy presente

“Topile” y su carretón

vendiendo tamal caliente

por toda la población.


Y los fines de semana

en el parque Principal

la “Lira Tuxtepecana”

nos incitaba a bailar.


¡Minucias!

las minucias de aquel tiempo

que se escapan, que se van

y cuanta tristeza siento

porque ya no volverán.


Pequeñas cosas de ayer

que dejaron de existir

lo que ya no puede ser

el recuerdo… hace vivir.

sábado, 3 de abril de 2010

Cabrón...con cariño

De Felipe Matias se dicen muchas cosas, pero estoy seguro de que pocas veces le han dicho: ¡Felipe, eres un cabrón!. Porque así es Felipe, jelipe como le dicen algunos de sus amigos, aunque en sus monólogos se llama a sí mismo: "Matias".

Felipe es un cabrón y está cabrón...lo decimos con respeto y cariño,
y si usted se siente ofendido, su poema explica el sentido de la travesura del poeta amigo, poeta que mira el tiempo con ganas de niño.

¿Viene cabra? ...cabrón,
dicen del macho cabrío,
para mí la confusión,
pues aclararlo es un lío.

Al furioso o enojado
le llaman "encabronado",
me hicieron mala jugada:
y ésa es una cabronada.

Común es el "cabronazo"
y el marcado "re-cabrón"
ahí el meollo del caso
¿de dónde nació cabrón?

No encuentro la relación
entre el cabrón y el humano,
¿los cuernos?...comparación
que yo no acepto, mi hermano.

Lo que si quiero decirte
si por estos rumbos llegas,
te anticipo no extrañarte
ni pienses que somos jergas.

Aclaración que te hago
por si te llaman cabrón:
tómalo como un halago
y perdona la expresión.

Lo que antes insulto fue
ahora es  alabanza,
si me preguntas por qué
te lo aclaro sin tardanza.

Ya que es brindarte la mano,
la confianza, la franqueza,
de los dones  que me ufano
son mi herencia, mi riqueza.

Cabrón es admiración,
Cabrón que dice confianza,
Cabrón que inyecta valor,
Cabrón que adorna la chanza.

El Cabrón que a nadie espanta
dicho al adulto o al niño,
expresión rústica y blanca,
¡aquí Cabrón es cariño!

Noches de Tuxtepec